19/3/10

Te fuiste

Eras él, el que yo quería.
Eras todo, eras cielo y tierra, eras aire.
Eras vos, eras el que quería aprender a amar.
Eras...

Por que ya no sos. Elegiste irte, y lo hiciste con cuidado.
Con mucho tacto y muy despacio me fuiste diciendo, que te ibas.
Te fuiste, dijiste solo para mientras. Pero será tu suerte si aun vivo cuando querrás volver.
Por que ni dirección ni teléfono. Ni correo, ni cualquier otro medio para comunicarte.
Hoy te borré por que no merezco sufrir esto.

Confié en vos. ¿Sabes hacía cuanto que no confiaba en nadie?
Y confié en vos, pensando que vos eras. Y lo fuiste, unos minutos...

Pero las promesas no se hacen (ni se mantienen) por miedo. Vil chantaje, me hubieses dicho entonces. Y es que si, quizás soy un poco dramática, un poco extrema. Y es que si, quizás todavía soy una infante. Pero por eso debés pensar antes de hacer las cosas. Yo soy totalitaria, una dictadora que cree en el bien común y en la igualdad. Pero para mi las cosas no quedan a medias.
Sabés, ojalá la puta que encontrés te hiera como vos me heriste.
Por que no existe el irse con la promesa de volver si pensás olvidarte en el camino.
Por que no, por que ya no sos. Ni volverás a ser.
Por que no sos de los que aparecen en la puerta de la casa, sino de los que ahí te dejan.

Perdoname, pero jamás lo voy a olvidar.
No es tan simple, aun me duele.
No es tan simple, de verdad te quiero.

Por que tu nombre y rostro fueron los primeros en detenerme frente a otro.
Por que tu creaste mi conciencia, y por ella, hoy lo niego.
Por que no pensé jamás que la tragedia me fuera a consumir.
Por que no se puede adivinar el futuro.

Llamame en cuatro años, veremos si quiero darme una vuelta por tu casa.
Ahora solo basta llamarla y decirle, solo basta borrarte del resto de mi mundo.
Solo eso, borrarte como ni vos pudiste.
Ah sí, también de eso me acuerdo. Y gracias por darme las indicaciones concretas.
Quizás las use algun día.