Hace ya al rededor de cinco meses que partimos de casa. Hace ya rato que vemos las paredes y pensamos con ilusión en poder golpearlas. Hace ya rato de todo...
Y saltar de sitio en sitio. Que dibujarse lunas en los bordes.
Quiero ser una mancha de pared.
Quiero ser el recuerdo de una calle con lluvia.
Quiero ser entre nosotros, el cielo de la vida.
Tan cursi, que como nómada, la pelusa es la que me entiende.
Así fluye, mientras tropezamos con las puertas de los bondis.
Mientras se enfría el suelo a mi alrededor y no llegás.
Igual sabía que no ibas a llegar.