Mano tras mano de pintura, seguís cambiándole los colores a nuestro espacio.
Ahora sentada observás, soñando con los colores que tenías antes, momentos externos.
Ahora sentada hacés un esfuerzo, girar en todos los sentidos hacia cada máscara que te dejaste puesta un rato sin cuidado. ¿Podés realmente guardar todas las risas en las paredes...?
Olvidar de a pocos, ir borrando una a una las manchas que dejaste. Te has dedicado a pintar otras realidades y a irlas creyendo.
Ahora dejar de esconder las cicatrices, lucirlas con orgullo.
Ahora dejar que todos vean el camino andado, compartan un poco.
Tirar cada pedacito de botella quebrada que fuiste coleccionando.
Mano tras mano de pintura, se salen las líneas rojas, casi negras que dejaste abajo.
Tiempo de cortar cuellos ajenos, pintar con tintes prestados.
0 compradores:
Publicar un comentario
Decime que vendés y te digo cuanto te pago.