5/2/11

Paréntesis

Hace poco discutía (con un ser poco inteligente) que todos estamos en alguna forma muertos.
¿Cómo explicar que la mentira y la verdad vienen a ser la misma cosa para estos casos?

Nos encontramos en un eterno círculo silencioso, nos tropezamos con los mismos seres, que van cambiando siempre de rostro. Nos tropezamos y nos hacemos creer que son distintos, que son otros.
(Y que nosotros también, por nuestra parte, vamos cambiando)

Nos encontramos.
Si seguimos con esta mentira quizás algún día podamos encontrar a los fantasmas (que avanzan cada uno por separado) en una misma persona.
Si dejamos de mentir, si nos relatamos la realidad que antes describía.

No, hemos muerto ya demasiadas veces como para desmentirnos. Contradecirnos.
Y creer que un fantasma no debió morir, que hubo algún fantasma que debimos haber alejado. Alguno alrededor de cuyo cuello no debimos colocar nuestras manos.
Lento mundo suicida.
Mundo asesino, lleno de espasmos y esperanzas previas a tu salto.
Minutos enterrados bajo pilas de letras arrugadas.

Un mundo hecho de palabras para negarnos los silencios.
Mentiras creadas (historias enteras) para negarnos que hemos muerto.

Y en el fondo, una pequeña linterna con las baterías casi agotadas, que nos intenta decir que en algún momento, uno de todos estos fantasmas volverá con una buena noticia.
En el fondo, gritos a un ser sordo que da la espalda (inmóvil).

0 compradores:

Publicar un comentario

Decime que vendés y te digo cuanto te pago.