30/1/11

Diálogo interno

Recordás como era todo antes, cuando no pasaba nada.
Eran días lentos, en los que pasaba poco y te emocionabas menos. Era café y lluvia, era silencio, eran letras en páginas, seguidas por páginas y páginas. Era un fin de semana eterno.

La nostalgia de una época en que tu mente era tuya, en que nada era irreal o extremadamente doloroso. La vida era simple, aunque gris. No dudabas de ti o del mundo a tu alrededor... Tus ojos veían la realidad que sentías. Era simple.

Ahora encerrada en un pequeño mundo que fuiste creando en tu mente, mirás las imágenes tras el cristal y esperás que lo traspasen, que entren a tu mundo. Rogás por compañía de este lado, rogás por algo que podás entender, algo realmente tuyo.

Y yo...
Yo escapo a caminar por el mundo al que vos no podés entrar. Me libero de todas ustedes; escapo, y desde tu rostro juzgo, hablo, hago.
Yo me convierto en vos, en la que todos creen que sos, en la última máscara que te pusiste sola. Le doy vida y movimiento a esos pedazos de cerámica pintada, los vuelvo partes de un ser real ante el otro lado del cristal.
Lentamente voy a destruir tu idealizado mundo de afuera, quizás rompés el cristal antes, quizás apreciás tu mundo interno después...

Es una guerra, te reto a alcanzarme.
Y criaturita, si lo lográs, prometo rehacer todo lo que destruya.

0 compradores:

Publicar un comentario

Decime que vendés y te digo cuanto te pago.