Experimentaste el irte en todas las formas que conocés, viste a los ojos de la suerte y te reíste. No sabías donde estabas.
Y ahora que te situás de nuevo en el punto donde recién te acomodaste decidís que es buena idea ver al rededor. Resulta que encontrás todo lo que ahí dejaste. Esta la compañía de una amistad y la amistad de una compañía. Esta la pila de los platos sin lavar y la refri tan vacía como siempre. Estas vos.
Buscas alguna seña del joven, el niño que te hizo huir: desapareció.
Vas forjando la sonrisa al descubrir que en cada esquina ha desaparecido todo rastro de él.
Escuchás y cantás "yo no soy el sol, esa luz es el calor... soy tan solo un resplandor"
Él ya no está, lo lograste.
Y vos, estas vos todavía?