¿Hace cuanto que no salías a correr en la lluvia, y reír euforicamente al estar empapada, sola en media calle?
Y correr descalza, correr hasta no poder mas, con los pantalones llenos de agua, y la camiseta, y la cartera. Correr descalza por la ciudad nueva, calle tras calle, contando las cuadras.
Correr hasta sacarse ampollas, hasta caer en la acera, hasta rasparse en el asfalto.
Correr para atrapar los semáforos, para conocer la ciudad, para disfrutar la lluvia que incansable lo cubre todo.
Correr, correr y olvidarse de todo.
Solo correr, mojarse, reírse. Ser niña por estar donde soñaste.
Ser feliz como se debe, reír por la misma risa.
En fin, bienvenida a la gran ciudad. Ojalá todo siga como empezó.