3/5/10

Alfombras sobre aslfalto

Estos días van siendo simplemente eso.
Golpeás de cuando en cuando, con los hilos y los fines.
Los diseños se gastan, los colores se ensucian... Pero en el fondo todo va tan suave.
No sabría que decirte, tapizamos la ciudad.

Hoy visitamos un espacio. Eran paredes, literalmente cuatro.
Queda cerca de la nueva ilusión, queda cerca de tanta cosa.
Y lejos de ti, de mi, de los sueños y de la vida que nos vamos armando.

Cuando se me escape un te quiero, de los que hoy sentí y no dije.
Cuando encuentre un cepillo de dientes ajeno, y no comparta el baño.
Cuando dejés de visitarme y lo sepa.
Cuando compremos alfombras de verdad.

Sé que el futuro se nos llena de promesas, lo que dicen las abuelas.
Sé que es época de sueños y de errores.
Pero no siento que merezca sentarme y escribir lo que sé.

Vamos a comprar sillas y mesas, vamos a llenar las paredes, vamos a vivir y escapar.
Pero aún no firmo contrato.
Mañana iré a dejar dinero en señal que voy en serio.
Y vos no me vas a acompañar, vos no pertenecés a esta ciudad.
Quiero saber de ti, pero no voy a preguntar.

Y es que las alfombras son lindas, pero prefiero dejar de ver como las barren.
Y se escapan los hilos, atrapados en palas y escobas.
Tanto que soñamos el otoño, y ahora que vino, buscamos un mejor invierno.
Nuestra vida era esta, pero hoy que la vivimos es otra.
Quizás si fuéramos mas tranquilas, menos dramáticas.
Quizás si no fuéramos.

Solo quiero repetir unos minutos, aunque luego todo siga igual.
Pero ellas no quieren, rehusan.
No es mi culpa, ellas no quieren saber de ti.