21/4/10

Tu culpa

Vos me enseñaste a ver la magia, a creer en los detalles.
Vos sos un romántico loco, un demonio de colores.

Y ahora en las calles nuevas, en los nombres que han pasado y en los que vienen, estás vos.
Me señalaste la gracia de un ser que pasa. La sabiduría de un viejo.
Recalcaste las sonrisas de la gente, entre más pura mejor.
Y escribiste en cada hoja un misterio, así cuando caen las voy leyendo.

Vos sabes que es tu culpa, duende viejo.
Que ahora en esta ciudad nueva, ya después de meses y meses de haber partido de casa; meses de haberme alejado de tus secretos, esté tan triste.
Y es que vos me seguís cuando me distraigo.

Es así: te corrés de esquina a esquina, justo cuando creo verte.
Aparecen estrellas por que vos las vas colocando en su justo sitio.
Y las sonrisas que me roba la belleza de la gran ciudad, vos las vas coleccionando.

Y sí, te extraño. No dejo de contar los días en que el nuevo lleve tu nombre en la frente.
Todo por que no dejo de contar los días para volver a verte.

Es tu culpa, por vos estoy romántica, empalagosa y me doy asco.
Dejame un beso en el próximo hippie que me regale piedras.
O un abrazo con la siguiente vieja con la que me tropiece.
Así sé que estas, ya no sólo en mi cabeza...